viernes, 17 de febrero de 2017

PAROLE NERE..."VESTIDOS DE NOCHE"

Vestidos de noche



Autor: Yukio Mishima

Editorial: Alianza Literaria






Sinopsis

 Cada conversación plasmada en la historia es un manual de cortesía, desenvoltura, utilización del tempo y del lenguaje.





Existen novelistas por los que tenemos una predilección especial. Las razones son tan diversas como particulares: el recuerdo del momento en que los leímos por primera vez, aquello que aprendimos u olvidamos gracias a sus libros o simplemente (aunque haya pocas cosas más difíciles) porque nos maravilló su forma de narrar, de expresar aquello que quizá todos pensamos pero sólo unos cuantos logran plasmar por escrito.

De entre los autores japoneses que en todas las épocas nos han deslumbrado con su particular modo de ejercer el arte de escribir, Yukio Mishima es, para el que firma esta crítica, El Escritor. Puede que por técnica, temática o impacto, otros sean considerados, acertadamente, más relevantes.

No lo discuto. Ni siquiera me importa. Baste con citar a otro coloso, Yasunari Kawabata: “No comprendo cómo me han dado el Premio Nobel existiendo Mishima. Un genio literario como el suyo lo produce la humanidad solo cada dos o tres siglos. Tiene un don casi milagroso para las palabras”.

Que un premio Nobel como Kawabata le dedique un elogio tan sincero, merece, al menos, una breve presentación. Yukio Mishima (Tokio, 1925 – 1970), seudónimo de Himitake Hiraoka, nació en Shinjuku en el seno de una familia burguesa. Apenas un año después de comenzar su trabajo como funcionario en el Ministerio de Finanzas, dimitió para dedicarse a una carrera literaria que despegaría definitivamente en 1949 con la publicación de “Confesiones de una máscara”. Le seguiría una prolífica producción, con numerosos éxitos y premios, como el Yomiuri, el Shincho o el Kishida Kunio en teatro. Personaje controvertido, azorado por la deriva moral y la occidentalización en la que se había sumido Japón, se suicidó, el mismo día que envió al editor su última novela (“La corrupción de un ángel”) y tras atrincherarse en una instalación militar, al grito de: “Larga vida al emperador”.
Queda claro que es en el terreno de la pasión donde nos sitúa Mishima. Precisamente por eso, y a pesar del claro consenso en lo que a su impronta en la literatura universal se refiere, raro es el caso de quien tras haberse iniciado en su océano literario se confiesa indiferente. Lo amas o lo odias, lo adoras o lo detestas. El término medio, donde según Aristóteles está la virtud, pocas veces se encuentra entre sus lectores como pocas prevaleció en su vida.


Un genio que inunda su prosa de lirismo, capaz de alcanzar la exuberancia desde la sobriedad y que desborda elegancia, delicadeza y precisión en cada frase, en cada palabra.

Esto depende, sospecho, de la “ruta” que hayamos decidido seguir para llegar a puerto. Porque el destino siempre es el mismo, la excelencia; pero la travesía puede resultar muy distinta. Algunos zarparán de un precioso muelle con el sol como bandera, navegarán por aguas mansas acompañados de delfines y avistarán tierra entonando alegres canciones (“El rumor del oleaje”, “El marino que perdió la gracia del mar”).


Otros, tendrán que alcanzar a remo su nave, luchar contra temibles tempestades y soportar como el frío cala hasta sus huesos y el salitre les quema los ojos mientras ven, a duras penas, como muchos prefieren rendirse y saltar por la borda (“El pabellón de oro” o, en menor medida, la tetralogía “El mar de la fertilidad”). 

Entre los viajes que podemos calificar de apacibles, aunque no por ello menos estimulantes, está
Vestidos de Noche. Publicada en 1967, y por lo tanto, una de sus últimas obras, narra el compromiso y posterior enlace de dos jóvenes de la alta sociedad japonesa. Es Ayako Inagaki, la prometida, el personaje a través del cual se nos irá revelando la trama, si bien será su futura suegra, la señora Takigawa, el epicentro de la novela y las inquietudes del autor. 
Porque Mishima va desgranando, una por una, todas las vergüenzas de la high society tokiota de la segunda mitad del siglo XX. Un grupúsculo de esnobs obsesionados con la comida, la vestimenta, los modales y todo lo que, casi sin distinción, sea -o suene- occidental. Gentes con unos antepasados que hicieron sus fortunas mediante métodos, como poco, discutibles; y dedicadas, casi en exclusiva, a organizar su calendario según las fiestas a las que asisten o tienen el placer de celebrar.

Pero no todo es sátira. Hay cabida para las dificultades que surgen a la hora de compaginar o amoldar las costumbres sociales y familiares del Japón a los nuevos usos traídos de ultramar; las particularidades que, a causa de tradiciones como el omiai (entrevista con fines matrimoniales concertada por un tercera persona), afectan al nacimiento del amor y la complicidad en la pareja; y los inconvenientes de juzgar las acciones de los demás con excesiva premura.
Como no podía ser de otra manera, cada conversación plasmada en la historia es un manual de cortesía, desenvoltura, utilización del tempo y del lenguaje. Mishima consigue que los silencios de los que siembra su obra estén cargados de significado y que la incesante tertulia de las fiestas de postín nos haga soñar con el seppuku. Pero si algo destaca en esta novela, es la falta de pudor con la que el autor nipón ataca a los que son blanco de sus mofas. Sin perjuicio de la refinada ironía que se oculta tras cada frase, Mishima parece disfrutar como nunca poniendo en boca de sus personajes anglicismos mediante los que parecer sofisticados, y que como era de esperar, los convierten en nada más que bufones.

Elijan el itinerario marcado por “
Vestidos de Noche” (Alianza, 2014) o no, quienes se aventuren a surcar las letras de Mishima y resistan, sabrán, incluso antes de finalizar el trayecto, que han sido guiados por un genio de la narración. Un genio que inunda su prosa de lirismo, capaz de alcanzar la exuberancia desde la sobriedad y que desborda elegancia, delicadeza y precisión en cada frase, en cada palabra.
La profundidad que nos transmite su mundo deja entrever una realidad más allá de la que cualquiera pueda vivir, más intensa, tal vez mejor. Podríamos mirar el mar durante toda nuestra vida y nunca lo sentiríamos como Mishima nos lo cuenta.

miércoles, 8 de febrero de 2017

PAROLE NERE..."PIEL DE LOBO"

Piel de lobo



Un viejo caballito de plástico blanco y azul espera a las dos hermanas cuando entran en casa del padre, un hombre solo que murió hace un año, dejando tras de sí pocos recuerdos y algunas manchas de café en el mantel. Sofía y Rita han venido al pueblo para recoger lo poco que queda de aquellos años en que eran niñas y pasaban los veranos allí, en el sur, cerca de la playa.

Rita, tan esbelta ella, tan hermosa, tan lista, parece dispuesta a despachar el asunto y volver a lo suyo, pero Sofía sabe que esa casa será el refugio donde ella y Leo, su niño de cinco años, van a instalarse para curar un desamor que la ha dejado sin fuerzas. Allí se quedan madre e hijo, paseando esa nueva vida por las calles donde se abren las primeras sombrillas, masticando arroz y fruta limpia, intentando imaginar un futuro que tenga sabor.

¿Y Rita? Rita se va pero vuelve porque hay recuerdos que queman y el rencor pide paso. Finalmente, encerradas en esa casa que parecía muerta, las dos hermanas nos van a contar una historia dura, algo que nadie quería saber, un secreto del que quizá sería mejor olvidarse, y que solo la buena literatura sabe rescatar para que ese dolor, esa rabia y la ternura que de repente asoma sean también nuestros.

                                La autora


 Lara Moreno nació en Sevilla en 1978 y creció en Huelva. Vive en Madrid, donde trabaja como editora e imparte talleres de escritura. Ha publicado los libros de relatos Casi todas las tijeras (Quórum, 2004) y Cuatro veces fuego (Tropo, 2008) y los poemarios La herida costumbre (Puerta del Mar, 2008) y Después de la apnea (Ediciones del 4 de Agosto, 2013). Otros cuentos están recogidos en numerosas antologías.
En 2013 Lumen publicó su primera novela, titulada Por si se va la luz, que tuvo un importante reconocimiento por parte de la crítica y de los lectores. En aquel entonces, FNAC la eligió entre los autores revelación del año.

Piel de lobo, su trabajo más reciente, es una espléndida muestra de la madurez narrativa de Lara Moreno, que ha dejado de ser una promesa para convertirse en una de las voces más destacadas de la narrativa castellana actual.

viernes, 3 de febrero de 2017

PAROLE NERE..."LA MUÑECA"


‘La muñeca’




 Autor: Ismaíl Kadaré

Crítica de la obra ‘La muñeca’
El recuerdo de una madre, tamizado por la literatura
La primera vez que oí hablar de Ismaíl Kadaré (Gjirokastér, Albania, 1936) fue en la presentación en Valencia de ‘El amante albanés’, novela con la que Susana Fortes se proclamó finalista del Premio Planeta en el año 2003. En aquel libro, la escritora gallega se permitía un pequeño guiño hacia este escritor, uno de sus autores favoritos. Ahora, trece años después cae en mis manos la nueva novela publicada por Kadaré en España: «La muñeca», editada por Alianza Literaria. Por su extensión, 128 páginas, probablemente resulte más adecuado clasificarla como «nouvelle» o novela corta, modelo narrativo que Cortázar definió como «un género a caballo entre el cuento y la novela».


La acción, como en otras obras anteriores de Kadaré, discurre en Gjirokaster, cuna del escritor, donde una joven de diecisiete años, «La muñeca», procedente de la familia de los Dobi, es casada al modo tradicional, es decir, sin solicitar su consentimiento, con un miembro del clan de los Kadaré, un linaje que conoció tiempos mejores. «La muñeca» deja la casa familiar para alojarse en el nuevo hogar, una mansión fría y austera, desmesurada, que incluso alberga un calabozo propio, donde su suegra impone la ley de la convivencia. De este matrimonio nacerá Ismaíl Kadaré, protagonista de la novela. 

En la casa, la relación entre ambas no resultará sencilla y «La muñeca» se verá obligada a representar un papel de mujer sin criterio, sencilla en exceso, simplona casi, que lo acepta todo tras un rostro tan pálido como la porcelana, de ahí su apodo. La tensión establecida generará situaciones conflictivas y pillará en medio al marido de «La muñeca», que se convertirá en juez de los litigios. Sus decisiones no discurrirán por derroteros esperados, ya que la abuela, su madre, no entenderá jamás que él, su hijo, la rebaje al mismo nivel que a su nuera.


Tras el fallecimiento en 1953 de la matriarca, termina lo que Kadaré, de modo irónico, denomina «periodo judicial» de la casa. Pronto surgirán nuevos problemas, ahora protagonizados por el hijo de la pareja, que trata de emanciparse. El nieto Kadaré empieza a tener éxito en la literatura. Publica en revistas, edita novelas y utiliza un vocabulario que «La muñeca» no entiende. El punto álgido de tensión se alcanza cuando decida contraer matrimonio con Helena, una compañera de clase, en contra del deseo de su madre, que, con el mismo estilo tradicional albanés que utilizaron con ella, tratará de casarlo con una cortesana. El golpe es fuerte y «La muñeca» irá desmoronándose paulatinamente: su mundo desaparece y su propio hijo la ignora.

Narrada en primera persona, la novela se centra en la figura de «La muñeca», la madre de Ismaíl Kadaré, con la que mantuvo una relación que nunca estuvo clara del todo para él. Lo explica en un pasaje cuando dice que «parecía una especie de dibujo o bosquejo del cual no se podía desprender» […] «incluso su blancura tenía la inescrutable rigidez de una máscara».


Kadaré es un joven que ha escrito libros, que los ha publicado, que ha marchado a Moscú para recibir formación antiburguesa como literato, un tipo díscolo, un ser arrogante, que romperá moldes tradicionales y que finalmente se exiliará a Francia, lugar donde su literatura ha alcanzado un éxito considerable.

Sin embargo, no es el único personaje potente de la obra. Precisamente diría yo que nos encontramos ante una nouvelle de personajes potentes, con caracteres muy perfilados. Además de la suegra y de «La muñeca», resulta muy importante la figura del padre, un tipo al que todos conocen en Gjirokastér como el gran Reformador, por la cantidad de obras, unas acabadas, otras no, que emprendió en la mansión familiar y que fueron la causa y origen de las estrecheces económicas que atravesó el clan familiar.

Cierra el cuadro de protagonistas la Casa, «construida exprofeso para cobijar el mayor tiempo posible la frialdad y los malentendidos», que condiciona el comportamiento de todos los miembros de la familia.


La abuela parece formar parte de su estructura, como si se tratase de un pilar o de una pared más, un día decidió no pisar nunca más a la calle y allí permaneció hasta su muerte; el padre, como ya se ha dicho, vivió obsesionado con sus reformas; «La muñeca» sintió un profundo desagrado por la mansión y no soportó jamás la amplitud de sus estancias; y el nieto llegará a pensar que no sabe cómo definirla y que alguna parte suya se le antoja irreal.

‘La muñeca’ es un relato evocador, escrito por alguien que abandonó su país hace muchos años. Para Ismaíl Kadaré, su escritura surge de modo natural, dejándose llevar, porque según ha manifestado en una reciente entrevista, «la literatura es, antes que nada, extraña». Y así de este modo, fluye ‘La muñeca’, salpicada de recuerdos reinventados y ordenados de manera más o menos cronológica. Y espontánea. 



jueves, 19 de enero de 2017

PAROLE NERE..."EL OLIMPO DE LOS DESDICHADOS"

El olimpo de los desdichados

 

"-No eres un sin hogar, Júnior...
Júnior niega con la cabeza.
-... Nadie te pide los papeles porque no los tienes. Tú pasas de sus papeles, Júnior, No tienes que rendir cuentas a nadie. Eres un Hombre Libre, Junior. Eres un Horr."

Yasmina Khadra surge como una voz femenina al final de la guerra civil en Argelia. Irrumpe en el panorama literario con novelas policiacas en las que había, sobre todo, una profunda denuncia, un retrato brutal de lo que estaba viviendo la sociedad en una país corrupto. Años después todos sabemos que detrás de este seudónimo que significa, jazmín verde, se esconde un escritor argelino que se niega a renunciar a su seudónimo. Hoy traigo a mi estantería virtual su último libro, El olimpo de los desdichados.

El olimpo de los desdichados en un terreno aislado situado a orillas del mar. Un vertedero con puerto que se mantiene separado de una ciudad cuyos habitantes ni siquiera osan mirar. Ellos son los Horr, vagabundos sin papeles que caminan con orgullo despreciando las normas sociales y el dinero. Se enorgullecen de ellos mismos y funcionan casi como una gran familia. Y es aquí donde conocemos a Ach, el músico y mentor de Júnior, que no sabe aún cómo es el mundo. También conocemos a Pachá el líder y sus ruidosos pandilleros, está Bliss y Mamá y Harum.. y ben. Todos ellos conviven como una gran familia con sus propias normas.

Yasmina Khadra se adentra en esta ocasión en un terreno complejo. Nos deja una fábula llena de personajes entrañables que es capaz de conmover en una primera lectura, y de hacer reflexionar al lector que decida pararse en los detalles. Establece una suerte de sociedad en miniatura aislada del mundo que mira con recelo a esa ciudad a la que no se debe ni siquiera de mirar. Porque uno nunca sabe lo que allí sucede, pero tiene seguro que será rechazado. Y así nos lo muestra en alguna de las aventuras en este libro que apenas supera las 150 páginas pero del que podemos sacar más de una enseñanza y un par de ratos libres de buena lectura. Ya el título nos daba una pista, por etéreo cual cuento y por fantasioso, porque, ¿dónde tiene un desdichado su olimpo si no es entre otros desdichados? En ese subgrupo que Khadra evita nombrar como harapiento para mostrar su lado humano.
Un lado que se contradice cuando la vida sacude y se escapa por los poros de un miembro ante la atenta mirada del resto; la vida es dura nos dice el autor, y para unos lo es aun más
Y el reverso. Porque no se trata de una pandilla de buenos hombres expulsados por la sociedad a los que el autor busca que tengamos lástima. Y nos muestra también sus pequeñas miserias, el rechazo que lleva un doble sentido y el orgullo que tal vez les impida vivir un poco mejor. No hace de sus protagonistas víctimas, como tampoco hace de la sociedad verdugo, para eso ya está el lector que es libre de decidir de qué lado está. Y así avanza la fábula que nos deja Khadra a modo de cuento para adultos, entre la tragicomedia de lo extraño que nos resulta ese ambiente y la realidad que podríamos ver si mirásemos más allá de nuestros muros sociales.

Con este libro, y sin dejar del todo el poso al que nos tiene acostumbrados, Khadra juega a ser otro, a redescubrirse manipulando el lenguaje hasta adaptarlo a su historia. Y eso me gusta, el cambio sin perder fidelidad a lo que uno es y las propias señas de identidad. Y me han gustado sus personajes; me ha gustado Ach y su relación con Junior. Y, por qué no confesarlo, me ha emocionado la historia, quizás no con lágrimas, pero sí con una huella que tardará un tiempo en irse.

Hay libros cortos que marcan más que otros de mil páginas y es que, si no hay que juzgar a un libro por su cubierta, tampoco hay que hacerlo por su grosor.



martes, 13 de diciembre de 2016

PAROLE NERE..."O GATIPEDRO"

O Gatipedro de Alvaro Cunqueiro

O gatipedro é un gato branco que ten na cachola un corno mouro; o gatipedro ven polas noites ás casas, e párase nas habitacións nas que hai nenos durmindo. Entón o gatipedro ponse a verquer auga polo seu corniño, e o neno, en sonos, escoitando o pingar da fontiña aquela soña que mexa, e de verdade mexa na cama. Pra espantar ó gatipedro abonda con botar unhas areas de sal á porta do cuarto e ó pé da fiestra. O gatipedro anda apoiándose, ademais de nas catro patas, na língua e, probando coista o sabor do sal, o gatipedro dá a volta e prosegue a súa nuturnia viaxe, deixando ós nenos da casa en paz.

Álvaro Cunqueiro:Novidades do mundo e fauna máxica


Na Coruña hai unha praza moi famosa que ten unha fonte cunha escultura do Gatipedro, trátase da Praza do Humor!


martes, 29 de noviembre de 2016

TOKYO GHOUL 1 


SUI ISHIDA



EL MANGA DEL QUE TODO EL MUNDO HABLA ! DESCUBRE POR QUÉ TODOS ESPERAN ESTA SERIE

 Los habitantes de Tokio viven aterrados: en las sombras de la metrópolis se ocultan horribles monstruos que se camuflan entre la multitud, cazando y devorando seres humanos. Un joven se topa con uno de estos ghouls, pero aunque consigue sobrevivir, su existencia ya no será igual

PAROLE NERE..."LAS RECOMENDACIONES LITERARIAS DE CADA MARTES 29/11/16"